Valparaíso

Valparaíso no se nos abrió a las primeras de cambio. Se hizo de rogar, vistiéndose con una niebla pertinaz, pegajosa y de horizontes imposibles; con calles caóticas, cerros incontables, suciedad y desorden; con mil rostros aullantes, dientes muy blancos y camisones sucios, duchas de cemento; con óxido, orín y decadencia.

Odisea Austral – Día 3

(Candelario Mancilla – Villa O’Higgins) Ni siquiera en tiempos de GoogleMaps se pueden sentir los lugares antes de llegar a ellos, ni el trazado de las calles o la superposición de los negocios que la llenan, información de horarios de apertura y cierre, reseñas de TripAdvisor, sirven para transmitir una idea, una emoción, de las […]