Odisea Austral – Día 15 (y fin)

(Hornopirén – Puerto Montt)

Para llegar a Puerto Montt, y rematar la ruta austral, necesitamos tres coches.

  • Hornopirén – Pichicolo: un joven muy joven (casi demasiado joven para conducir) y su mamá, conduciendo a más de 130 y con la pick up oliendo a pan recién amasado.
  • Pichicolo – proximidades de Contao: una pareja de hombres muy hombres, grasa de coche en las manos, que acuden en ayuda de una familia amiga cuyo coche se ha averiado.
  • Contao – Puerto Montt: Nicolás, con quien hablamos ampliamente de feminismo, de ecología y conservación, activismo, de cambiar el mundo… y que nos deja en pleno centro de Puerto Montt.

Y ahí, en Puerto Montt, termina nuestra Odisea Austral. La ciudad se siente bulliciosa, enorme, avasalladora, llena de coches y personas y gritos y cachivaches innecesarios, de contaminación y fealdad. Tras casi dos mil kilómetros de ruta austral, pueblecitos y aldeas de provincias, lo urbano regresa de la peor forma posible. Pero remontamos al final del día, devorando una ansiada pizza carbonara, viendo Kiki, y descansando en una buena cama…

Terminada la ruta austral, toca pensar ya en la mágica Chiloé.

Viene de Odisea Austral – Día 14.

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